Puedes pero no debes demandar u.u (dominación)


Un acomodado médico, va a visitar a su cuñado y de vuelta..la policia le para el auto. Lo llevan a un lugar alejado y le cachean, esto le producirá un placer hasta ahora ajeno para èl, dejándose llevar por las manos y caricias de los agentes durante el cacheo que dará lugar a algo más.

Eso fue lo que le dije a un conocido mio, luego que este me narró una espeluznante experiencia, que recientemente pasó durante sus vacaciones. Pero para que tengan una mejor idea de su situación, les diré que Guillermo, (por darle un nombre que no sea el de él), es medico especialista, (de esos que prácticamente ahí que tener una excelente linea de crédito para ser admitido a la consulta, por lo caro que cobra), soltero, el cual tiene entre sus pasa tiempo el adquirir autos deportivos costosos, y correr en ellos a la menor oportunidad. Pero para que tengan una mejor idea de sus situación, procuraré que sean sus propias palabras las que les relaten, lo que le sucedió es sus vacaciones.

Hacía menos de un mes, que adquirí un Porche Boxster , último modelo de color plateado. Me encontraba preparandome para salir de vacaciones fuera del país, cuando el esposo de mi hermana me invitó a pasar unos días a su hacienda. Realmente no es por nada, pero no soy de las personas que adoren pasar mucho tiempo en contacto con la naturaleza, pero tratandose de mi cuñado, al cual tengo en alta estima, acepté pasar par de días antes de tomar mi vuelo para el estado de Indiana, para ir a presenciar las carreras de las 500 millas de Indianapolis.

Como soy de los que vuela bajito cuando manejo, en múltiples ocasiones me han detenido por exceso de velocidad, y por lo general me salgo del problema diciendo que tengo una emergencia medica la cual voy atender en esos momentos, de hecho tanto en mi consultorio como en las distintas clínicas que atiendo pacientes, las enfermeras tienen orden mía, de que si alguien llama preguntando, si tengo alguna emergencia digan que si.

Resulta que cuando viajaba rumbo a la hacienda de mi cuñado, pasé a muy alta velocidad por un pequeño poblado, cuando me di cuenta vi por el espejo retrovisor a una auto patrulla que aparentemente me venía siguiendo, como no me encontraba con animo de estar dandole explicaciones a un policía de caminos, de la razón para estar corriendo a tal velocidad, decidí acelerar al máximo mi maquina, cuando vi el odómetro creo que mi auto corría a unos 250 kilómetros por hora en una corta recta que se me presentó.

Esa noche llegué a casa de mi hermana y su cuñado, la pasé de lo mejor y cuando el domingo en la noche, decidí regresar a la ciudad, mi cuñado me regaló un par de galones de aguardiente que él mismo prepara para su consumo y el de sus amistades, dichos galones los guardé en el baúl del auto, y volví a tomar carretera como normalmente lo hago, volando bajito.

Me estaba acercando al pueblo donde la patrulla trató de darme alcance, cuando al doblar en una curva apareció un vehículo atravesado en medio de la carretera, de no ser por mis excelentes reflejos y la buena fabricación de mi auto de seguro hubiera chocado. Cuando logré detenerme, a los pocos segundos me vi rodeado por dos policías que me apuntaban con unos viejos revólveres calibre 38. de seis tiros cada uno, al principio me dio algo de gracia, pero al ver sus rostros mal encarados, decidí no buscarme más problemas y tratar de convencerlos de que me encontraba en una emergencia.

Apenas bajé de mi auto me colocaron en posición de cateo, eso quiere decir con mis manos en la cabeza, mis piernas abiertas, y apoyado ligeramente contra mi auto, yo traté de decirles que me encontraba en una emergencia, pero el mayor de ellos me ordenó callar, advirtiendome que de hablar nuevamente sin que él o su compañero me preguntasen algo la pasaría mal, por lo que decidí guardar silencio, al fin si perdía el viaje del lunes en la mañana había otro vuelo en la noche. Tras revisar mi documentación y la del auto, el más viejo comenzó a catearme, mientras su compañero hablaba por radio con quien sabe quien. Sus toscas manos comenzaron a palpar mis piernas desde mis tobillos para arriba, cuando llegaron a la altura de mis muslos, el viejo se detuvo por un momento en el área de mis nalgas escudriñandolas a conciencia, yo permanecí en silencio, pero algo molesto por tan ruin trato para mi persona, pero a la vez descubriendo un inmenso placer, al sentir como ese agente de autoridad me toqueteaba mis nalgas.

El viejo continuó con su cateo, y desde luego no consiguió nada, pero cuando revisaron el auto localizaron los dos galones de aguardiente que mi cuñado me había regalado, luego de lo cual me ordenaron que con el policía viejo a mi lado debía seguir a la patrulla, cuando nos acercábamos al pueblo, la patrulla tomó por un camino de tierra que se alejaba a simple vista de la carretera, cuando le pregunte al agente a donde nos dirigíamos me comentó que ese era un atajo al cuartel de la policía del pueblo, mientras yo mentalmente organizaba mis pensamientos para ver a cual de tantos abogados que conozco llamaba, cuando me diesen la oportunidad para ello.

Tras rodar por unos minutos, la patrulla se detuvo antes una vieja casa aparentemente abandonada, y me dieron orden de decender del auto, los agentes conversaban entre si viendome y de vez en cuando sonriendose. Pasado un corto tiempo ellos dos se me acercaron y me dieron orden de asumir nuevamente la posición de cateo, la cual tomé obedientemente de inmediato, uno de ellos nuevamente comenzó a catearme, pero dirigiendose directamente a mis nalgas, yo permanecí en silencio, mientras sentía sus dedos casi escudriñando mi hueco, a los pocos momentos dejó de tocarme y nuevamente los dos agentes hablaron en secreto entre ellos, al regresar donde yo me encontraba en la posición en que me habían dejado, escuche al más joven darme la orden de que me quitase la ropa, yo pensé protestar pero decidí acatar la orden, ya que en medio de ello sentía una especie de placer morboso, al sentirme sometido por otra persona sin mi consentimiento.

Sin decir una palabra, me incorporé y comencé a soltar los botones de mi camisa de seda estampada estilo hawaiano, fue cuando el joven de los policías, sacó de mi auto los dos galones de aguardiente que mi cuñado me había regalado. El comentario que le escuche, fue preguntandole a su compañero, si podía probar la evidencia para estar seguro de que se trataba de ron clandestino y no de alcohol de los que venden en la farmacia, el mayor sonriendose le dijo que lo probase hasta estar seguro de que era lo que había en las botellas, yo mientras tanto ya me había quitado mi camisa para luego colocarla sobre el techo de mi auto bien doblada. Me dispuse a soltarme la correa de mi pantalón, para luego de sacar mis pies de los zapatos, comenzar a bajarme los pantalones frente a los policías que ya se habían dado unos cuantos tragos de ese ron clandestino, cuando termine de quitarmelos, los doble y coloqué al lado de mi camisa, quedando en mis slip de seda, fue cuando al verme de espalda el más viejo, lo escuche comentar al otro, que yo tenía un culo lindo, y acercandose a mi me ordeno nuevamente asumir la posición de cateo, lo primero que hiso fue registrar mis ropas, para luego tirarlas al suelo en un charco de agua , al lado de la rueda delantera de mi auto.

Yo permanecí en silencio, y de inmediato volví a sentir sus dedos dentro de mis nalgas, por sobre la tela de mi slip, creo que de manera involuntaria levanté más mis nalgas, fue cuando ese policía se dirigió al otro comentandole, lo linda y suave que eran mis pantis, al escucharlo se me puso la cara roja de vergüenza, quise explicarle que eso era ropa interior masculina, pero no me atreví a decir palabra, ellos dos se reían a mandibular batiente al tiempo que se daban otro trago de ron, yo permanecía de espalda a ellos dos, con mis piernas abiertas de par en par, mi torso inclinado sobre mi auto y mis brazos abiertos al igual que mis piernas, debido a la alta hora de la noche hacía frío.

El viejo aparentemente se terminaba de dar otro trago, cuando le preguntó a su compañero que desde cuando no …………… aparentemente le debió realizar alguna seña, ya que él otro guardia respondió que desde hacía unas cuantas semanas, ya que su mujer se encontraba en la llamada cuarentena después de haber parido a su cuarto hijo. Al escuchar su respuesta, el viejo policía se le acercó y le dijo algo a su oído, yo los podía ver parcialmente, ya que sus imágenes se reflejaban en parte de uno de las ventanas de mi auto. Al parecer se pusieron de acuerdo en cuanto ha algo y nuevamente se dirigieron a mi, ordenandome que me terminase de quitar las pantaletas esas que yo tenía puestas, pensé en ese momento aclarar su error en cuanto mi ropa interior, pero nuevamente más que por temor que por otra cosa decidí permanecer en silencio.

Sin titubear ni un instante, me desprendí de mi slip de seda, quedandome parado de frente a ellos con mis manos ocultando mi verga, la cual no se por que razón comenzó a ponerseme dura entre mis manos, mi rostro miraba fijamente el suelo, y sentía como un cosquilleo dentro de mi al estar en esa facha ante dos perfectos desconocidos, en esos momentos el viejo pensó y no lo culpo de que yo trataba de ocultar algo, lo cual en parte era cierto, por lo que con la punta de su macana me golpeó ligeramente mis manos preguntandome que ocultaba, yo todo temeroso retiré mis manos de sobre mi pene y ellos pudieron apreciar en ese momento una relampagueante erección que me produjo más verguenza que satisfacción, ellos se vieron mutuamente y comenzaron a reír de nuevo, y como por arte de magia mi pene regresó a su estado original, en ese momento se dieron cuenta que en mi área genital así como en el resto de mi cuerpo no detento ningún tipo de bello, la razón es sencilla.

No soy lampiño natural es decir ahora soy o me veo como un lampiño, pero no lo soy de manera natural, ya que cuando estaba en la universidad pertenecía al equipo de natación, y por recomendación de mi entrenador me sometí a un tratamiento para depilarme todo el cuerpo, luego continué practicando bicicleta y seguí con la costumbre de depilarme, actualmente en raras ocasiones paseo en bicicleta o practico natación, pero me acostumbre a depilarme todo mi cuerpo cosa que hago siempre.

Nuevamente entre risas y malas palabras me volvieron a ordenar que me pusiera en la posición de cateo, el más joven me separó las piernas más de lo que yo las tenía separadas, y con sus manos comenzó supuestamente a catearme, inició su trabajo por mis tobillos, pero rápidamente sus manos llegaron a mi culo, donde se detuvieron por un largo rato mientras él se daba otro trago de ron, directamente del galón. A pesar de que hacía un frío que calaba hasta los huesos, y de que la niebla de la noche comenzaba a decender, desde el momento en que él me tocó las nalgas con sus manos comencé a sentir un calor por todo mi cuerpo desnudo.

Nuevamente de forma inconsciente levanté algo mis nalgas y en ese momento sentí una ardiente nalgada sobre mi gluteo izquierdo, para mi fue una sorpresa no lo esperaba y solté un agudo grito mezcla de placer y dolor, si la nalgada me sorprendió, más me sorprendió mi reacción ante la misma, mi voz es gruesa o por lo menos lo era antes de esos momentos, pero el grito que dí fue agudo y largo asemejandose más a un suspiro de placer que a otra cosa, mi nalga debió quedar marcada ya que a pesar de yo mismo sobarme me continuaba ardiendo.

Ellos se vieron nuevamente y se comenzaron a sacar sus vergas, en eso momentos yo me encontraba sumamente nervioso, sentía mi corazón palpitar fuerte dentro de mi pecho, y creo que hasta me encontraba sudando. Fue cuando el policía más viejo se me acercó y tomandome por la nuca me hiso inclinarme hasta que su verga quedó frente a mi boca, me encontraba sumamente ansioso por lo que fácilmente podía preveer me sucedería en breves instantes, su verga no se encontraba erecta, si algo morcillona pero no erecta, cerrando mis ojos y sin decir palabra u oponerme a ello, introduje el miembro de ese otro hombre dentro de mi boca, y me di a la tarea de mamarselo.

Mientra que en ese mismo instante sentí algo caliente y duro hurgando nuevamente dentro de mis nalgas, hasta que su glande dio con mi esfínter, él se había puesto algo de saliva sobre la cabeza de su pene, lo que me imagino sirvió para que su glande en cosa de segundos, se ubicase parcialmente dentro de mi ano, en esos momentos me colocó sus dos manos sobre mis caderas y tomandolas como punto de apoyo me dio un jalón hacía él haciendo que su verga me penetrase por completo, el grito que dí se debió escuchar a bastantes metros a la redonda de la casa, eso a pesar de tener la boca completamente llena, del tiro casi me ahogo, además temí que pudiese mordersela al viejo en esos momentos, ya que la tenía completamente erecta dentro de mi boca.

Sentí como la verga del joven me llegaba hasta el fondo, sus testículos chocaban contra mis nalgas una y otra vez. Yo jamas en mi vida había mantenido ningún tipo de relación homosexual, y ni tan siquiera me llamaba la atención el c

uerpo de otros hombres, pero en esos momentos descubrí que el sentirme sometido por otro macho, me producía un placer que jamas había experimentado hasta esos momentos, sus manos colocadas sobre mis caderas jalandome hacía él, era algo para mi desconocido hasta esos momentos, realmente no era que fuera un tipo joven, por que en realidad hasta mal parecido era, lo que me estaba subyugando era el ser sometido en contra de mi voluntad, como lo había hecho el viejo al meter su verga dentro de mi boca, y hacer que se la mamase constantemente.

El joven comenzó a insultarme diciendome, de maricón y putita para abajo, me preguntaba una y otra vez si me gustaba que él me diera por el culo, a lo que yo tan solo me limitaba a mover mi cabeza de forma afirmativa con la verga del viejo dentro de mi boca. El viejo por su parte mientras yo se lo mamaba, le decía a su compañero que desde el momento en que me vio supo que yo era una loca. Eso me hacía sentir verguenza, pero cosa rara, lo estaba disfrutando.

Mis dos manos se encontraban agarradas a la verga del viejo como si en ello me fuera la vida, en ocasiones levantaba mi vista y observaba su feo rostro reflejando bastante satisfacción, lo que no se por que me hacía sentir de lo mejor. En cierto momento me di cuenta que me encontraba culeando, quiero decir moviendo mis caderas, y mi pene lo sentía bien erecto. El policía más joven, pegó su cuerpo al mio sentí su pecho contra mi espalda, con su boca me comenzó a mordisquear mi nuca, haciendo que mi sensación de placer aumentase más y más aun. En esos momentos el viejo se comenzó a venir dentro de mi boca, creo que no lo pensé y me di a la tarea de comenzar a tragar completamente su producto, cuando pude saboreé cada gota del chorro de su semen que dentro de mi boca quedaba, hasta que él sacó su verga aun chorreando semen. El joven como que le entro un segundo aire, ya que comenzó a metermelo y sacarlo con mayor fuerza, hasta que se vino dentro de mi, mientras yo me venía sin tan siquiera tocarmelo de lo excitado que me encontraba.

Al ellos terminar me ordenaron que me quedase de pie al lado de mi auto, yo comencé a recoger mi ropa cuando el viejo me la tiró de las manos, diciendome, que va nena, ahora me toca a mi metertelo por el culo así que muevete para dentro de la casa y lavate ese culo, que no quiero que se me embarre con la leche de mi compañero. Dandome un empujón me llevó dentro de la vieja casa de madera, en efecto en lo que en un tiempo debió ser la cocina había un surtidor en lo que era el lavaplatos, me lo señaló con su boca y me vi en la necesidad de treparme para poder usar el agua que al abrir la llave salía con bastante fuerza, prácticamente tuve que contorsionar mi cuerpo para que la boca del tubo por donde salía el agua me llegase justo a donde era necesario, para luego expulsar el resto del semen que el policía joven había depositado dentro de mi. Al terminar me bajé y nuevamente el viejo me llevó para afuera ordenandome que me tendiese en el suelo boca arriba, parte de mi espalda se mojo y ensució en el charco donde habían arrojado mi ropa, al estar tendido en el suelo el viejo me ordenó que levantase mis piernas hasta que mi culo quedó a su entera disposición, en esos momentos ya él se había masturbado algo y su morcillona verga había vuelto a tonificarse, sentí como escupió sobre mi esfínter y luego sentí la caliente cabeza de su verga contra mis nalgas.

Esa penetración fue por mucho menos dolorosa que la primera, pero no por eso la disfruté menos, sus insultos hacía mi fueron algo especial, y cada vez que me decía algo yo sentía tremenda alegría, y movía mis nalgas con mayor fuerza. Ese encuentro duró más tiempo que el primero, y a pesar de embarrarme toda mi espalda y de insultarme un sin numero de veces, sentí gran placer al estar sometido ante ese hombre, su verga entraba y salía de mi culo, yo en ocasiones levantaba mi cabeza y podía ver con lujo de detalles como esa verga entraba y salía de mi cuerpo.

Finalmente el viejo se vino dentro de mi, tras lo cual se levantó y entró a la casa, supongo que para lavar su verga, yo mientras tanto permanecí en el suelo mirando el cielo estrellado y las nubes que parcialmente lo cubrían, de momento sentí que prendían la patrulla ellos se marcharon dejandome tirado y denudo en el suelo, pero tremendamente satisfecho de placer, luego me levanté y como pude me asee, me vestí y me dirigí a mi casa.

Mi viaje a Indiana lo suspendí, me puse ha explorar mi nueva inclinación sexual, y descubrí que no soy del tipo que busca machos, eso hasta puedo decir que me asquea, para mi lo que funciona es que se me trate con dureza, que se me veje y hasta que me lastimen, pero que sobre todo me lo metan. Cada vez que deseo mantener algún tipo de relación me monto en mi auto y me dirijo a pasear por los campos, a cierta velocidad hasta que un agente del orden público me detiene, y soy victima de la brutalidad policiaca. Lo de la demanda, ya no pienso en ella, creo que disfruto más de esta manera.

3 Respuestas a “Puedes pero no debes demandar u.u (dominación)

  1. me gusta mucho todo lo que respecta a dominacion, pero lo prefiero en las parejas heterosexuales. Igualmente me entretuvo este relato. mmmmmmmm

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