Mi jefe me enloquece


Hola me llamo Nico, soy de Barcelona y me gustaria contar mi historia.

Tengo 22 años soy alto 1,98m ojos… entre azul, verde y gris depende del dia se ve mas un color que otro, pero predomina el gris claro.

Mi historia comienza tres años atras, cuando comencé a trabajar de administrativo en una empresa (no diré el nombre para no dar publicidad) que se dedica a crear y reparar motores de todo tipo, entre en ella de becario para hacer practicas y todo fue fenomenal con el Jefe, un hombre de 68 años, desde el primer dia se comportó como un buen amigo, que al final acabaría contratandome como auxiliar de calidad y ventas.

Siempre he sido el último en salir de la empresa y eso a mi jefe y a mi nos dava tiempo para hablar, preguntar como va por casa, que planes tenemos… vamos lo normal si el fuera mi padre, que no lo es!!

El sabía que yo soy bisexual y me invito a ir a una sauna gay, alli comenzó nuestra relación, para entonces no hacia caso de eso, pero me daria cuenta mas adelante de…

Total hace cosa de un mes y poco cuando todos los operarios se van a casa  el vino al despacho donde estoy yo últimamente bastante estresado (por la avalancha de pedidos que hubo antes del cambio del IVA en españa) y se ofrece a hecharme una mano en la faena. Yo le contesto que no hace falta que en pocas horas estaría todo acabado (mentira podrida), entonces se levanta y comienza a hacerme un masaje en los hombros, duros como una piedra por estar todo el dia en la misma posición, todo hay que decirlo. Entonces me dice:

– Nico, se que eres trabajador- mientra sigue con el masaje entre hombros y cuello- pero te estas pasando, vives mas en la empresa que en tu casa.

-Si, pero el trabajo…-contesto yo, mientras me relajo y me acomodo mejor en la silla.

– No, el trabajo nada, mirame- dijo, mientras se daba la vuelta para ponerme de cara a cara con el.

– Vale, que quieres.

– Hablar de lo que te preocupa, por que se que no estas bien en tu casa por eso no quieres irte, mira ayer mismo te quedaste a dormir aqui y no me gusta, cuentame que pasa- me dijo poniendome sus manos en mis rodillas.

– Pues mira Enric, me he peleado con mi madre- entonces rompi a llorar.

Enric, mi jefe, me abrazó he hizo que me desahogara en su hombro. Cosa que agradecí, y fue entonces cuando comprendí que aunque no fuera mi padre me tratava igual o mejor que si lo tuviera.

– Ya se te pasa, Nico?- me dijo colocandome mi cara con sus tiernas manos delante de la suya.

– Si – contesté.

No se por que en ese intante, el, me besó en la boca, yo, no me lo creia y la verdad, me gustó.

En cuanto a mi… pues que decir, se me puso tan tiesa que se rompió la cremallera del pantalon de mi traje.

– Venga ven a mi casa, y me cuentas todo mientras cenamos-  me dijo dandome dos palmaditas en el pecho.

Me fuí con el en su coche y hasta llegar a su casa, en cada semaforo en rojo que se encontraba soltaba el volante y me tocaba el paquete.

Una vez en su casa, cenamos y le pedí ir al baño para ducharme e ir a la cama.

Mientras me estoy duchando siento como entra por la puerta y dice:

– Perdon, vengo a…

– Nada, estas en tu casa- le corto rápido.

No le presto mas atención y como a mi me gusta recrearme debajo del agua pues no me entero, al poco, siento como se mete en la ducha Enric, y con el jabon empieza a fregarme por la espalda, el pecho, el mastil de carne que todavia no se habia bajado desde ese beso en la boca primero.

Hasta llegar al recto, donde con delicadeza masajea sin introducir ningun dedo, cada circulo me hacia estremecerme, no aguante más y tambien comencé a fregarle con el jabon a él.

Cuando llegué a su instrumento, lo tenia flacido, pero me dava igual, me puse de rodillas y comencé a lamerlo lentamente, mientras el se abria mas de piernas, comenzaba a tener una erección, entonces me hizo parar.

Y en el suelo del baño se tumbó y me dijo:

– Mi pequeño gran hombre, eres mas que un hijo para mi por eso me entrego a ti esta y todas las noches que quieras.

Levantó las piernas dejando ver su recto, entoces cojí un poco de jabon y comencé a masajear como él hizo antes, pero esta vez introduje un dejo en su ano, segui masajeando hasta que pude introducir un segundo dedo sin que le hiciera daño, nos pasamos rato hasta que pude introducir cuatro dedos y masturbarle bien.

Cuando paré me dijo:

– Nico, porfavor dame tu ser, lo quiero sentir dentro de mi.

(mi pene es mas bien corto 13cm pero con un grosor enorme) Se lo introduje y se mordió los labios, pidiendome mas, que bombeara, y, la verdad no aguantava mas la situación y comencé a bombear suabe, con un ritmo que fuí incrementando poco a poco hasta que le dije, que estava a punto de correrme  y me dijo:

-Correte y llename de ti, de tu ser.

Al poco eyaculé dentro de él, con tal fuerza que cada chorro de semen hacia que se estremeciera.

Despues de eso, mi mastil carnoso seguia sin bajar y me pidió mi clavo del 44, el se lo metió en la boca sin mas, nunca hasta entonces habia sentido una experiencia asi de maravillosa.

Nos volvimos a duchar y esa noche estuvimos juntos en la cama, que al final no dormimos.

Desde entonces, vivo con el, mi familia no lo entiende, pero se aguanta pues en Mi jefe he encontrado a un Padre, un amigo y un confidente al cual respeto y tengo todo el apoyo por su parte.

Gracies Enric, t’estimo!!.

Dejar comentarios, es de agradecer sobretodo si son constructivos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s