Colegiales calientes


Siempre que pasaba por mi lado la miraba, miraba su cuerpo entero, empezaba por sus piernas largas y brillantes, mi miraba iba subiendo por su minifalda y pasaba por su estrecha cintura hasta llegar a sus enormes y redondas tetas. En ese momento yo tenía 19 y ella uno menos que yo y íbamos juntos a clase. La solía ver mucho y cada vez que la encontraba me subía algo mas que la alegría.

Un día la tenia cerca y empecé a hacer el mismo recorrido por su cuerpo con mis ojos. Al llegar a sus ojos vi que su mirada se dirigía a la mía. Me giro la cara y se fue. Unos días mas tarde vino a mi y me dijo con voz dulce.
– me he fijado que mas de una vez has estado observando mi cuerpo-
me puse rojo y empecé a decirle que eso no era cierto, etc.
-no mientas, que se que te pongo- dijo riéndose
– que sepas que tu a mi también me pones cachondísima- pronuncio riéndose aun mas.
Se me escapo una sonrisa.
–sígueme- me obligo.

Y vi como se iba metiendo por los pasillos del colegio hasta llegar al baño de las mujeres. Entre, solo estaba ella con el uniforme del colegio y riéndome . en su mirada se notaba lo caliente que estaba. Nos acercamos y me beso, me empezó a meter la legua hasta ahí donde no podía mas. Nuestras leguas iban jugando de boca en boca. Era un momento de gran excitación para mi. Estaba nervioso pero de cada vez me iba acomodando más. Le pase las manos por su espalde acariciándola y fui bajando las manos lentamente hasta llegar a tocar su culo por encima de la minifalda. Pase las manos por debajo de su falda y le manosee todo el culo.

Se separo un poco de mi y se fue agachando, quedándose delante de mi pene. Me desabrocho el pantalón y me lo bajo. Hizo lo mismo con los calzoncillos y me empezó a acariciar la polla con sus manos suaves, me la tocaba lentamente y luego empezó a mamármela. Primero la puntita y luego el resto hasta metérsela entera. Se me escapo un gran gemido de placer. De repente acelero la velocidad. Le cogí le cabeza y la empuje hacia mi para ayudarla. Estaba a punto de correrme. Era la primera vez que alguien me la chupaba y era fantástico. Seguía chupando, luego con las manos empezó a hacerme una paja. Cuando al fin me corrí y todo mi semen calentito fue a para en su cara. Nos volvimos a besar. Ahora fui yo quien me agache, le quite la falda y vi su tanga rojo. Le acaricie el coño por encima del tanga y chillo, chillo de placer porque estaba muy caliente y era la primera vez que la tocaban. Le estaba gustando bastante y no había hacho nada más que empezar. Le baje el tenga y observe su gran coño depilado, empapado y a punto de ser penetrado por mi.
-comételo entero- Me ordeno desesperada.
Le acaricie el clítoris con los dedos y le empecé a hacerle un dedillo el cual le di su primer orgasmo. Lo chupe, empecé a chuparle todos sus jugos metiéndole la lengua por su cueva. Iba haciendo diferentes movimientos con la lengua para que así ella pasara mucho mas placer. Estaba a punto de correrse otra vez y no hacia nada más que chillar y chillar del placer que le daba. Le volví a meter el dedo, le hurgaba por todo el coño.
-me corro, me corro- chillaba desesperada.
Después le metí dos. Iba haciendo el mismo movimiento. Meter sacar, meter sacar…
Llegue a los tres dedos y ella estaba que no podía mas. Yo, a la vez estaba excitadísimo, le iba a dar otro orgasmo.
Mientras seguía con los tres dedos al mismo ritmo la mire, vi su expresión en su cara, era de un placer infinito. Hasta que llego el orgasmo, fue total, brutal, triunfal enorme…chillaba y gemía como nunca. Acabo toda su entrepierna empapada…
-quiero más- me pidió.
Me levante, le desabroche la camisa del uniforme y mire como se le marcaba sus enormes tetas bajo el sujetador rojo. Se lo quite desesperado y empecé a chumárselas y tacárselas. Con la punta de la lengua rozaba sus pezones duros. Se las acariciaba enteras. Eran enormes, perfectas y redonditas…fantásticas.

Me senté por el agotamiento. Ella se sentó encima de mis piernas, desnuda, mirando hacia mí. La coloque encima de mi polla y empezó a moverse de arriba abajo. Ahora los dos estábamos pasando placer a la vez. Ella seguía cada vez más rápido. Mientras le acariciaba el culo y las tetas. Estábamos chillando los dos de placer. No íbamos a correr. Ella seguía de arriba abajo mientras chillaba:
-me voy a correr, si ,si, mas fuerte-
Estábamos cachondísimos. Llegamos al orgasmo, fue brutal chillando los dos, sudando, cogiéndonos, agarrándonos mientras gemíamos de placer. Note con mi pene como estaba su chocho de empapado. Nos besamos lo dos riéndonos y diciéndonos lo bien que lo habíamos pasado.
Ahora no vemos todos los dias en el baño.
No hay día que no nos veamos.

2 Respuestas a “Colegiales calientes

  1. uys , si yo con un compañero de escuela teniamos apenas 13 años nos apoyabamos en los recreos, nos masturababamos, lo haciamos medio inocentemente, nunca se produjo penetracion, asi hasta los 16 años jajajaja, ya despues él apareció con otra chica y ya no me molaba, me busqué otro kajjasja

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